Los cuadros son uno de esos estampados que asociamos inevitablemente al otoño, pero esta temporada vuelven con especial protagonismo.
Los encontramos en americanas, abrigos, pantalones, faldas e incluso conjuntos completos.
La buena noticia es que no existe una única manera de llevarlos.
Si quieres empezar de forma sencilla.
Una americana de cuadros es probablemente una de las prendas más fáciles de introducir en el armario.
Podemos combinarla con un pantalón negro y una camiseta sencilla, con unos vaqueros o incluso con prendas en tonos chocolate o burdeos.
El estampado aporta personalidad sin necesidad de complicar demasiado el resto del conjunto.
Pantalón de cuadros
Cuando los cuadros están en el pantalón, funciona muy bien elegir una parte superior lisa.
Podemos buscar uno de los colores que aparece dentro del propio estampado y utilizarlo para el jersey, camisa o chaqueta.
De esta manera conseguimos que el conjunto tenga coherencia sin que resulte demasiado recargado.
¿Y mezclar estampados?
Se puede, pero no es obligatorio.
Si queremos experimentar, podemos combinar estampados manteniendo algún color común entre ellos. Si buscamos un resultado más elegante y fácil de llevar, lo más sencillo es dejar que los cuadros sean los protagonistas.
Un truco que casi siempre funciona…
Cuando tengamos dudas, combinemos una prenda estampada con colores lisos y neutros.
Negro, camel, marrón, beige o blanco roto permiten que los cuadros destaquen sin competir con el resto del look.
Esta temporada los cuadros demuestran una vez más que una tendencia puede regresar muchas veces y, sin embargo, verse completamente diferente dependiendo de cómo la combinemos.
Via Venetto Parla